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Mito: Los niños necesitan una
fuerte dosis de luz natural para tener buena salud.
Hecho: La luz del sol ayuda a fabricar vitamina D en la piel. Sin
embargo, cinco o diez minutos afuera, al sol, un par de veces
a la semana, es suficiente. Además, la mayoría de los
científicos están de acuerdo en que las fuentes alternativas
de vitamina D en los alimentos, como en los productos diarios,
son igual de efectivas.
Mito: El cáncer de piel se
desarrolla como un proceso de envejecimiento y usted no puede
detener eso.
Hecho: Cuanto más viejo se hace usted, mas
probablemente contraiga cáncer de piel. Pero la evidencia
muestra que los hechos ocurridos en la infancia tienen mayor
influencia en el desarrollo del cáncer de piel en los adultos.
Por otro lado, mas y más gente en los veinte y los treinta
años es tratada por cáncer de piel. Ocasionalmente algún joven
y, raramente, algún niño, es afectado.
Mito: Un niño
bronceado es un niño saludable
Hecho: El bronceado es un
signo de lesión. En un esfuerzo para obtener mayor protección
contra daños futuros, las células de la piel producen un
pigmento llamado "melanina" que oscurece la piel. Sin embargo,
al mismo tiempo que se desarrolla el bronceado, ya se ha
producido y quizá algún día se muestre en la forma de arrugas,
manchas, tejido flojo y aún, cáncer de piel. Por eso
"bronceado saludable" es una contradicción en términos.
Mito: Para que la luz del sol cause cáncer de piel, usted debe
tener una quemadura de sol.
Hecho: La gente con quemaduras
de sol es más probable que contraiga un cáncer de piel que
aquella que no, pero los daños a la piel producidos por la luz
del sol suceden aún sin que haya quemadura de sol.
Mito: El daño producido por el sol es temporario. La piel
rápidamente se sana a sí misma.
Hecho: La piel puede sanar
algunos de los cambios superficiales. Es por eso que una
quemadura de sol sana en unos pocos días, y el bronceado
desaparece. Pero los daños subyacentes, permanecen. A través
de los años, con cada exposición sucesiva, éstos se acumulan.
Los efectos pueden no ser aparentes hasta después de 20 o 30
años.
La piel
envejecida
Con excepción de
las marcas de nacimiento, los infantes tienen una piel clara y
pura. El primero años de vida, los lunares y las pecas
comienzan a formarse, particularmente en las zonas expuestas
del cuerpo. Mientras el niño crece, nuevas manchas o marcas
continúan apareciendo. Algunos estudios muestran que el número
de lunares y pecas producidas por la piel, sobretodo en los
primeros diez años, pueden ser un factor crítico en la
aparición de melanoma, la forma de cáncer que atenta mas
contra la vida.
Hacia los 21 años, la mayoría de las
personas muestran unos pocos signos de daño producido por el
sol. Hacia los 40, virtualmente todos muestran algunas
arrugas, manchas, sequedad, y correosidades en la piel.
Millones de personas desarrollan crecimientos precancerosos y
cánceres de piel cada año, y estos cambios son el resultado
final de cambios en la piel que comenzaron tiempo
antes.
¿Quién
contrae cancer de piel?
A pesar
de que cualquier persona puede desarrollar un cáncer de piel,
algunos individuos son más susceptibles que otros. Controle si
estos factores de riesgo están presentes.
· Piel clara y/o
pecas.
· Cabello rubio, pelirrojo o marrón claro.
·
Ojos azules, verdes o grises.
· Una tendencia a quemarse
fácilmente y a tostarse poco o nada.
· Una historia
familiar de cáncer de piel.
· Residencia en zonas de clima
soleado y cálido.
· Largos períodos de exposición
periódica al sol o cortos períodos de exposición intensa.
· Un gran número de lunares comunes
· Lunares
atípicos.
El sol es la causa de al menos
el 90% de los cánceres de piel. Los más comunes el epitelioma
basocelular y el epitelioma espinocelular han sido
relacionados con la exposición diaria a la luz del sol año
tras año. Las personas de piel clara que trabaja al aire libre
o pasan su tiempo libre al sol son los que se ven mas
afectados.
La tendencia a desarrollar
melanoma ha sido reconocida en personas que han padecido
quemaduras de sol dolorosas con ampollas durante la niñez o la
juventud. La exposición a la luz del sol en los primeros días
calurosos del verano y en los fines de semana o vacaciones
cortas en lugares de clima cálido es especialmente peligrosa.
Algunos lunares grandes
presentes en el nacimiento (nevo congénito) parecen indicar un
incremento leve en el riesgo de contraer melanoma. La
presencia de lunares atípicos (nevos displásticos) también
pueden identificar gente con un riesgo elevado, sobretodo si
miembros de la familia tienen melanoma. Lunares atípicos de
este tipo no son claramente manifiestos hasta después de la
adolescencia. Es prudente consultar a un especialista si su
hijo tiene lunares congénitos o desarrolla lunares atípicos
mas adelante.
Diez
pasos para una protección solar sensata
1. Mantenga a los niños fuera del sol
en los primeros seis meses de vida y minimice la exposición
durante los siguientes seis meses. Una quemadura de sol en un
niño pequeño puede ser una emergencia médica.
2. Controle el tiempo. Los
rayos del sol son más intensos entre las 10 AM y las 4 PM.
Programe las visitas al parque, las lecciones de tenis y otras
actividades deportivas al aire libre para la mañana temprano o
a última hora de la tarde.
3. Cubra a su hijo con remeras
de manga larga y pantalones largos. Escoja telas de tejido
apretado y de doble capa cuando sea posible. Un sombrero de
ala ancha es bueno y los anteojos oscuros deben ser usados.
Elija cochecitos con capucha o dosel. Mantenga a su hijo en la
sombra o bajo una sombrilla todo el tiempo que pueda.
4. Use pantalla solar con SPF
(factor de protección solar por sus siglas en inglés) 15 o
superior. Como las pantallas solares contienen sustancias que
absorben o bloquean los rayos dañinos del sol, son elementos
fundamentales para un programa de protección solar. Los
protectores solares deben ser resistentes al agua para
resistir la transpiración y durante la natación. Las pantallas
solares deben ser usadas en bebés a partir de los seis meses
de edad. Pero recuerde, la aplicación de una pantalla solar no
es una excusa para mantener a su hijo al sol durante mucho
tiempo.
5. Tenga cuidado de la
radiación inesperada. Muchas superficies -arena, cemento,
nieve- pueden reflejar los rayos dañinos del sol. El sentarse
a la sombra o debajo de un paraguas no garantiza la protección
total. Continúe con las normas de seguridad contra el sol aún
en días nublados o de niebla cuando más del 80% de la
radiación solar alcanza la tierra. Algunas de las radiaciones
perjudiciales del sol penetran los vidrios de las ventanas,
por eso considere el uso de película protectora contra los
rayos UV en los vehículos.
6. Tenga especial cuidado en
zonas a grandes alturas y en latitudes tropicales. Por cada
300 metros sobre el nivel del mar, la radiación incrementa
entre el 4% y el 5%. Y cuanto más cerca del ecuador se
encuentre usted, más fuertes son los rayos del sol.
7. Evite las fuentes
artificiales de bronceado, incluyendo los salones de
bronceado, cabinas, camas y lamparas de broceado. Las
radiaciones de estas fuentes de luz pueden ser peligrosas, y
la afirmación de que son "más seguras que el sol" es falsa.
8. Controle los medicamentos de
sus hijos. Algunos medicamentos prescritos y de venta libre
pueden inducir fotosensibilidad, una reacción extrema a la luz
del sol, que está caracterizada por salpullidos,
enrojecimiento y/o inflamación. Consulte a su médico o
farmacéutico siempre que un medicamento en particular parezca
que pueda producir esta reacción.
9. Examine la piel de su hijo
regularmente tan bien como la suya propia. Esté atento a
cualquier nuevo crecimiento, manchas que produzcan picazón,
heridas que no sanen o cambios en los lunares. El cáncer de
piel es extremadamente raro en los niños y poco común en los
jóvenes. Sin embargo, aquello que concierna a la salud de la
piel, debe aprenderse desde edad temprana.
10. Sea un ejemplo para su
hijo. Las pautas dadas se aplican a personas de todas las
edades. Use estas simples medidas para proteger su propia piel
y probablemente su hijo también adoptará hábitos de protección
solar sensatos. Un hábito para toda la vida
El mejor momento para prevenir
el cáncer de piel es la infancia. Los niños
deben aprender hábitos para una buena protección solar de la
misma manera en la que aprenden a usar cascos para los
deportes o observar las luces del semáforo al cruzar la calle.
Un programa efectivo de protección solar debe ser seguido día
a día, no en salidas ocasionales. La cantidad de daño solar
que su hijo acumule depende de la ubicación, el momento del
día, del año, y el grado de protección. ¿Hay diferencia si
usted manda a su hijo de doce años a cortar el césped al
jardín en un día de verano o pasa el mismo tiempo en la playa?
La cantidad de exposición es la misma, pero su césped no será
cortado cuando el niño esté en la playa. Los niños necesitan
aprender protegerse ellos mismos cuando estén al sol, mientras
jueguen a la pelota, cuando hagan mandados, paseando al perro,
esperando el colectivo o haciendo cualquier otra cosa al aire
libre.
Para
todos aquellos que cuidan niños
Los niños y las personas jóvenes pasan
mucho tiempo en compañía de otras personas encargadas de su
cuidado, además de sus padres. Ellos atienden las necesidades
de los niños, la escuela, grupos de juego, actividades en los
scouts, los clubes o acampan donde encargados, maestros y
entrenadores son responsables de su bien estar. El entrenador
puede estar mas preocupado por una torcedura que por la
exposición solar aunque el cáncer de piel es mucho peor que
una torcedura menor en el tobillo. Un programa completo de
aptitud física debe incluir la protección solar. Con mas
padres trabajando los abuelos y hermanos mayores también
pueden ser dejados a cargo. Por eso los padres deben
asegurarse que los cuidadores están instruidos en la necesidad
de observar prácticas de protección solar.
Eligiendo
una pantalla solar
La mayoría
de la gente no sabe como funciona una pantalla solar. La
pantalla solar que se presenta como cremas, lociones, spray o
gel funciona de una de dos formas, ambas absorben o bloquean
los rayos del sol. Simplemente observe las pantallas solares
expuestas en las góndolas o mostradores de los comercios.
¿Cómo puede usted decidir cual comprar? Como se aconseja en
"Diez Pasos Para Una Protección Solar Sensata" busque
pantallas que tienen SPF (factor de protección solar por sus
siglas en inglés) 15 o superior y aquellas que bloquean las
dos formas de radiación ultravioleta que provocan el mayor
daño, rayos ultravioletas A y ultravioleta B. Las pantallas
solares que ofrecen esta doble protección son llamados "de
amplio espectro" La Fundación del Cáncer de piel adjudica su
Sello de Recomendación a las pantallas solares que alcanzan
sus altas especificaciones. La forma en la que una pantalla
solar se siente sobre la piel o si huele bien y su color es
atractivo, son cualidades que son mejor juzgadas por el
usuario. Hasta un niño pequeño puede decirle eso.
Usando
una pantalla solar
1. Primero
pruebe la pantalla solar en una pequeña zona de la piel,
preferiblemente en la zona interior del antebrazo, para ver si
tiene lugar algún tipo de irritación dentro de las 24 horas
siguientes. Las pantallas solares difieren en las
concentraciones y los tipos de ingredientes usados, es por eso
que usted puede querer probar distintas marcas diferentes.
2. Para los niños pequeños, una pantalla solar que no
contenga alcohol es más agradable a la piel. Si el producto es
"lechoso" o tiene algún color añadido, es más fácil de ver
donde se la ha aplicado.
3. Aplíquese la pantalla solar en
abundancia por todas las zonas expuestas (excepto los ojos).
Unas pequeñas pasadas aquí y allá no son suficientes. No
olvide aplicar pantalla solar debajo de la ropa. Los rayos del
sol pueden penetrar la tela, sobretodo cuando el material está
húmedo.
4. Aplíquela cuidadosamente alrededor de los ojos,
evitando las pestañas. Los niños tienden a frotarse los ojos y
algunas pantallas solares pueden ser irritantes. Si se produce
algún enrojecimiento o irritación, lave los ojos
inmediatamente.
5. Use alguna pantalla solar en forma de
lápiz o bálsamo labial para las zonas sensibles como los
labios, las orejas y la nariz.
6. Aplique la pantalla
solar 20 o 30 minutos antes de salir al aire libre, para que
tenga tiempo de absorberla. Reaplíquela frecuentemente y en
abundancia.
7. Elija productos resistentes al agua o a
prueba de agua si su hijo esta jugando en el agua o está
sudando mucho. Seque con una toalla antes de reaplicar.
Sobre el
cáncer de piel
· Es el más
común de los cánceres.
· Mas de un millón de casos son
diagnosticados todos los años en los Estados Unidos.
·
Hasta los 18 años la mayoría de las personas han recibido
entre el 50% y el 80% de la exposición al sol de toda su vida.
· La mayoría de los cánceres de piel son el epitelioma
basocelular y el epitelioma espinocelular, dependiendo del
tipo de células de la piel involucradas.
· El melanoma es
la forma mas seria de cáncer y puede ser la que más amenace la
vida.
· El cáncer de piel es casi simpre curable cuando es
detectado y tratado tempranamente.
· El sol es la causa de
al menos el 90 % de todos los cánceres de piel.
· El
cáncer de piel se puede prevenir.
AAD
http://www.aad.org
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American Academy
of Dermatology
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